Si eres de los que como yo todavía esperas impaciente la llegada de Tony Hawk Pro Skater a nuestra plataforma, no desesperes. Llegará, o eso almenos anunciaron desde Activision. Mientras tanto ahora tenemos Skater Nation de la mano de la prolífica Gameloft, que poco le falta para ser el mítico THPS2.
Digamos que se ha mantenido parcticamente fiel el estilo del Tony Hawk, tanto por su concepto, para patinar en un entorno 3D multidireccional, como su control, maneras de hacer trucos e incluso los espectaculares trucos que podremos realizar grindando por ejemplo una viga del techo, imposible del todo en la vida real pero que hace las delicias de gamers en este tipo de juegos.
Pero empecemos por el principio. Lo primero será seleccionar a nuestro personaje y su equipación. Inicialmente sólo podemos escoger entre un número limitado de ellos, pero que a medida que avancemos en el juego iremos desbloqueando para uso y disfrute nuestro. Tablas personalizadas para cada jugador, ruedas, ejes o el sexo de nuestro skater, con sus particularidades técnicas es lo primero que deberemos decidir. Podremos jugar bien en modo libre, para ir a nuestro antojo por cualquier parte de la ciudad o bien en el modo competición.
Este último no lo he probado, he de reconocer que me he centrado más en correr por la ciudad a mi antojo, probando trucos, y la verdad es que he disfrutado como un enano. La lista de trucos para hacer es realmente grande, aunque lo cierto es que muchos de ellos salen fácilmente y casi es más por intuición que por técnica. Aunque combinaciones hay muchas, incluído el escoger entre goofy o regular (la posición en la que controlaremos la tabla para los no iniciados).
Aunque en realidad es más una anécdota que otra cosa. Y sobre su control, pues como el original de “toda la vida” con cruceta y 2 botones en pantalla. Con el B grindaremos, deslizaremos o incluso podremos hacer un eggplant, es decir hacer el pino con una mano en el borde de una rampa mientras hacemos un grab con la otra.
Con el botón A haremos un ollie, y es importante el tiempo en el que empecemos a tocarlo y lo matengamos apretado para tomar más o menos altura. Cuando lo dominemos esto nos permitirá hacer trucos más y más espectaculares, combinando varios en el aire. Pero ojo, que deberemos caer bien o nos pegaremos un sonado batacazo.
También es destacable como, al igual que en el THPS, hay escenarios más o menos ocultos que nos transportan a un ambiente completamente diferente al de la calle, como la zona subterránea de las cloacas, a la que se puede acceder desde el cauce vacío del rio. Toda la ciudad es “patinable” y no es pequeña la verdad. Por otro lado se agradece la opción de poder acceder a cualquier parte de la misma desde un mapa con sólo pinchar en el punto que queramos.
Por contra, el único fallo que le encuentro, por decirlo de alguna manera, es el diseño de los personajes, con un estilo muy para adolescentes y que poco o nada tiene que ver con el verdadero mundillo del skate. Ni sus ropas ni estilo son creibles, ni en la época Old School, de la que procedo yo, ni de la propia de hoy en día. Sigo teniendo muchos amigos en la escena skater, alguno de ellos incluso es pro de una conocida marca californiana, y al preguntarles qué opinaban me decían lo mismo, no cuadra el estilo con la realidad. Pero por lo demás, si te gusta el skate y eres fan del THPS entonces Skater Nation es un indispensable…

